El poeta de la cuadra
Parece que los astros hacen caso: la única forma para que visite el flopestival es si me llaman y me dicen "tengo entrada, es a esta hora". Ocurrió, fui, vi, vencí. El filme "sofacama", argentino y muy bueno. Luego se trató de una noche a puro mate chorriado en casa amiga con amigos nuevos escuchando a quien en estos días gobierna con su verba mi vida, y va a gobernar la vuestra pronto, eso esperamos. Se trata del poeta de la cuadra, el señor Zambayonny, por supuesto! No puedo resumir en palabras de estos dedos a esta hora de qué va, pero seguro está cerca del folcor y el mundo privado, la intimidad de una obra enorme organizada en un solo año y medio de escritura y canto frenético, rima y referencia, amor del más puro. "Discutiendo, discutiendo...la razón se va perdiendo", dice. Todos asentimos.
Conferencia secreta
Seguimos con mate, el de hoy no salió perfecto, diría que abajo de los 7,20 porque hubo exceso de aire. Según lo que sigo aprendiendo del método uruguayo (no deje escapar/la felicidad por la ventana) se deja inflar después de dos cebadas tibias y luego se introduce la bombi. Viernes, en mi barrio, todo se vistió con la celeste y el termo porque volvieron los Shakers, querido grupo beatlista de los sesenta que animó a toda una generación, entre ellos mi madre que creo los vio en vivo en ese momento, y disparó el rock uruguayo con diversos hijos y nietos. También los coleccionistas del mundo pagan fortunas por un vinilo de La Conferencia Secreta Del Toto's Bar. El show del Ateneo, aunque lo vi entrando y saliendo del hall, fue cristalino con Hugo Fattorusso entregando humor y candor y un final con el bicolor de invitado zamarreando la guitarra. A romper todito todo.
Tiro de gracia
Si la noche terminó cuando empezaba a clarear, será que esa visión arrebatada de Zulueta descolocó un poco las cosas. Percibo que el mozo de El Establo ya nos miraba mal por algo, no puedo deducir si fue maltrato, confusión, o desapego a los códigos. Es que siempre voy allí para respirar un poco de aire español y, en la barra con una caña, escuchar cuentos del franquismo establecido, que traen otros de la guerra. Pequeña y cálida manía la de leer sobre esos años, que bloquean durante largos tiempos otros pasatiempos. Pero igual me metí.
Ahora: esa película de vampiros con Poncela/Roth recuerda en la "cronología" y menos en el estilo a Becher, que hizo quizá una sola (me encantaría ver Racconto igual), y en el fuck-bafici la van a dar. Filmó otra sobre el Gauchito GIl, parece. Siempre me dan ganas de ir pero el pumerismo y el Abasto agotan a cualquiera. La política es más efectiva que la organización, entonces: que se monten proyectores en los CGP y en la escuelas y allí iremos.
Mejorando: ya logré un mate 7,50 pts. Vamos hacia la "escuela uruguaya" (ni hablar de la asadística con brasero móvil), y sus suaves hierbas.
Ahora: esa película de vampiros con Poncela/Roth recuerda en la "cronología" y menos en el estilo a Becher, que hizo quizá una sola (me encantaría ver Racconto igual), y en el fuck-bafici la van a dar. Filmó otra sobre el Gauchito GIl, parece. Siempre me dan ganas de ir pero el pumerismo y el Abasto agotan a cualquiera. La política es más efectiva que la organización, entonces: que se monten proyectores en los CGP y en la escuelas y allí iremos.
Mejorando: ya logré un mate 7,50 pts. Vamos hacia la "escuela uruguaya" (ni hablar de la asadística con brasero móvil), y sus suaves hierbas.
Atlética Familia
Ahí me quedé dormido en esa atmósfera de metal líquido de James Cameron en la segunda visita del robot de ojos rojos, a unas cuadras atendí el teléfono de medianoche junto al gurú Fefe en programa de FM Del Plata... y un poquito más adelante bebí gin & tonic mientras un gran dj pinchaba las mejores canciones en X'Press. Hoy, solito, con sus butacas de cuero símil, el Atlas Santa Fe refulge como la mejor sala de la ciudad después del Gaumont. Alguna vez, Boedo, Flores y otros barrios tenían más de cinco salas cada uno. Ahora (mismo) la verdadera emoción está allí en la "boletería".Pasando esta tardecita divisé el curioso vínculo: dos películas de sabor judío compartiendo cartel y nombre de familia. Acentuamos todo: cuanto más ateo, más judío, cuanto más judío, más ateo. Me parece que voy a invitar a tomar un ice cream soda a Anna Paquin (la de Historias, no la de Derecho) a la confitería La Misión. Para evangelizar un poquito.
Cardinales
Resulta que el sábado anduve por una fiesta hacia la zona de allende Villa Ortúzar, una cuadra pasando una especie de comité manotazo de ahogado pro ibarrista, que por supuesto ya está cerrado ("yo lo voté hasta el 2007", decían). Los puntos cardinales que cuentan en la zona son: el segundo consultorio de mi primer analista, en la calle Nahuel Huapi (muy buen nombre de calle!) y el segundo edificio del Piaget, donde comienza Roseti y donde íbamos a las fiestas de 7mo. Ahora pienso que la gentrificación de Chacarita/Colegiales (que podría todo llamarse Belgrano y escinidirse de la ciudad) no llegó a Ortúzar, a pesar de algunas casas y cosas. Entonces: la noche anterior apunté en una mesa "bueno, siempre está el que dice 'yo tengo todo, todo, inclusive el dentista en belgri"' y saltó una chica enojada explicando que ella era dentista, y atendía en Belgrano. Insisto con la desanexión total.
Esa fiesta, que estuvo buena por el vino que bebimos y quizá cierre la temporada de cemento al aire libre, tenía un poquito de antaño y un poquito del futuro. Banda en vivo de free jazz que intentaba agitar, colas para libaciones, pero todo muy ordenado entre las paredes saynomorizadas. Después llegó la policía con dos carros y parece que una chica tuvo un incidente. Al final, escucha de maravilloso cantautor en el auto y pizza con albahaca en el templo de los amigos insomnes sobre StaFé, reyes del humor y buenos jugadores de baccará, donde la sorpresa es siempre mayor. No mucho más se puede pedir.
Esa fiesta, que estuvo buena por el vino que bebimos y quizá cierre la temporada de cemento al aire libre, tenía un poquito de antaño y un poquito del futuro. Banda en vivo de free jazz que intentaba agitar, colas para libaciones, pero todo muy ordenado entre las paredes saynomorizadas. Después llegó la policía con dos carros y parece que una chica tuvo un incidente. Al final, escucha de maravilloso cantautor en el auto y pizza con albahaca en el templo de los amigos insomnes sobre StaFé, reyes del humor y buenos jugadores de baccará, donde la sorpresa es siempre mayor. No mucho más se puede pedir.
Flora y Fauna
Había una piba que conocí una vez que al mate le agregaba gotitas de rivotril y le quedaba yerba saborizada de durazno, pero también se daba la lucha libre, es de suponer, entre el empuje para arriba/infusión y para abajo/clonazepán. Empezar a tomar mate a esta altura lleva a seguir confeccionando la lista de esas "cosas que no hago" y me rodean: resulta que todos tienen sus técnicas, sus tiempos, sus productos para el ritual y todos estos años estuve boludeando con el jugo de naranja! O agua, eso sí que molesta cuando te sentás al desayuno, y pedís agua. ¿No vas a tomar café? Ni hablemos de untar dulce al pan, que por supuesto es salado, y así lo como. Solo quesos, mas bien, sin duda, claro.... En Pinamar aprendimos que a la mañana se toman mates, pero los de las 18 (dieciocho 30, puede ser) son unos buenos mates. La pregunta, que también fue apuntada con sabiduría, es si los de la mañana no son tan buenos.
Todavía no me compré un termo pero estoy a la búsqueda del que luzca acero inoxidable. La bombilla se me rompió una vez y en un bazar conseguí otra. La lista aquella incluye además el asunto de los animales domésticos. Si no fui criado en el amor por los animales, no se puede aprender, ni tampoco lo intento. El mate apareció en la vida y va a permanecer. Desde ahora y para siempre.
Todavía no me compré un termo pero estoy a la búsqueda del que luzca acero inoxidable. La bombilla se me rompió una vez y en un bazar conseguí otra. La lista aquella incluye además el asunto de los animales domésticos. Si no fui criado en el amor por los animales, no se puede aprender, ni tampoco lo intento. El mate apareció en la vida y va a permanecer. Desde ahora y para siempre.
El negocio del videoclub es el olvido
Por supuesto que ya había pasado bastante de la hora que demarca esa frontera: justo donde decido no llamar, no ir y empieza el tintineo de las monedas en la caja registradora del local. La frase es vieja, se la tiré alguna vez a esos avezados clerks que te reclaman muy amistosamente los $5 de recargo mientras asumen que uno solamente consume films:género acción. Igual, Lucas ya dijo que se terminó el blockbuster y ahora sólo resta hacer películas de bajo presupuesto. Claro, porque no quiere filmar los últimos tres episodios. Ahora me clavé con una película que no quise alquilar y otra que quizá no quiera ver, y el negocio de ellos es mi olvido. Mejor escuchemos todos a Dan, que regresó con gloria a Continental de lunes a lunes de dos a cinco am, porque si me apuro a ver a las dos juntas no voy a terminar ni con victoria ni con soledad.
Volver
Gracias a todos los colaboradores del mundo por sus comentarios. De repente, se cruzaron alrededor algunos regresos. De alguna manera, gobernados por la cercanía de otro gran "comentario" sobre el universo, que es el del maestro. Mi pequeña vuelta fue post nueve días en el Mardelfilmfest, y aunque ya pasaron otros diez, ni deshice el bolso. Es que el torbellino fue mayor al esperado: siempre los amigos dijeron que un festival de cine es como un spacepod a otro planeta, pero no imaginaba tanto. Las películas, algunas muy buenas (Simpatía por la mujer venganza, Poeta del guarán) fueron en todo caso un respiro ante tanta montaña rusa de friks, recorridos por las calles y las casas incluida la del puente, habitaciones de hoteles sindicales, majestuosos (Provincial), dicroicos (Hermitage), seres humanos y otros no tan humanos. Donde llegamos con María y de donde nos fuimos, casi. Donde empezó todo: Viento en Popa... Hay otros "volveres" pendientes también...Del año, que no termina de empezar, del otoño, que ahí quiere y no llega, uno de California. Y un empezar completo: el mate. Ampliaremos.
No hay más chinos en Madrid
Entonces la glotonería de empezar a postiar como loco, y el exceso se limita apenas, durante una linda charla vespertina: queda una historia de ayer (mismo). Resulta que mi hermano Panchito comenzó sus clases en CNBA y en el acto hubo un coro, después del concierto de rutina en órgano y discurso con guiños de zorro hábil del rector. El programa del coro tin (serían alumnos) incluía un negro spiritual, una plomiza versión de Mozart para cerrar y en el medio lo más crocante: "Un vestido y un amor". Fijé la atención, mientras relojeaba el crucifijo que preside el aula magna y ya iremos a sacar pronto, en la tercera vuelta de la canción. Me imaginé que, entre tanta voz entretejida, el director le iba a bajar el tono a la frasecita y a otra cosa: "fumabas unos chinos en madrí" terminaría muuuy abajo. Bueno, por supuesto...faltó a la cita! Duplicaron el asunto de las margaritas del mantel para evitar mención de hierbas, y creo que tampoco salió a llorar y matar. Luego de la pasteurización del rock pasteurizado, el profesor de gimnasia Villafranca mostró su traje esport. Y todo lo demás también.
Para comenzar (todo de nuevo?)
Primer post. Después de darle vuelta al asunto del blog, pero no mucho (se escribirá, se dejará escribir, sobrarán las ganas), aquí estoy...."para seguir", como dice la canción. Claro que termina con un no vale la pena sufrir. Empecemos.
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